En la era de la multidisciplinareidad y los tutoriales de YouTube, es cada vez más común el término «do it yourself» o «hágalo usted mismo», sin embargo, pocos errores pueden resultar tan costosos a mediano y largo plazo, como buscar prescindir de los servicios de un profesional, cuando se trata de la construcción de tu hogar, oficina, etc.

Es por esto, que aquí te presentamos un conteo de diez razones por las que deberías contratar los servicios de un arquitecto.

 

Preparación

El arquitecto es un profesional, tanto en experiencia, como en formación, por lo que además de la práctica, tendrá la teoría de años de estudio. Su capacidad abarcará la planificación y ejecución del proyecto y podrá llevar a buen puerto todas las eventualidades que éste implique.

 

Efectividad en diseño 

El arquitecto sabe evaluar las necesidades y deseos de cada cliente, en relación directa con su presupuesto, por lo que también sabrá cómo optimizar recursos al máximo, haciendo de cada proyecto una propuesta que cumpla con las expectativas de sus clientes y al mismo tiempo, con las exigencias ambientales y de su entorno.

 

Creatividad

Nada mejor que contar con el consejo profesional de un arquitecto para encaminar los gustos y deseos del cliente, cuando hablamos de cómo lucirá su espacio. Si bien es cierto que podemos tener una imagen mental clara sobre el proyecto terminado, nuestro edificador la retomará y sabrá llevarla a buen puerto de manera eficiente e innovadora, complementándola con las tendencias arquitectónicas que puedan hacer de tu construcción, una muestra de urbanismo actual.

 

Trato con el cliente

La relación será directa, por lo que el arquitecto se encargará de conocer a la perfección lo que el cliente espera del proyecto, por lo que no será una simple relación laboral, sino una colaboración basada en el entendimiento mutuo, para tomar las mejores alternativas para cada proyecto.

 

Garantía y optimización de materiales 

Uno de los principales problemas con los que nos topamos, cuando queremos emprender un proyecto de construcción, es la elección y optimización de materiales, por lo que el arquitecto será nuestro mejor aliado para garantizarnos que invertiremos únicamente en primera calidad y que se empleará sólo lo debido, limitando nuestros gastos al mínimo necesario para lograr nuestro objetivo.

 

Responsabilidad civil 

El arquitecto será capaz de llevar a la realidad tus ideas, adaptándose a los requerimientos del entorno en el que el proyecto se desarrolle. De poco serviría un gran diseño estructural que posteriormente pueda acarrear problemas, por no estar apegado a las normas gubernamentales o incluso resultar inseguro para ti.

 

Consolidar ideas, ejecutando acciones

La formación del proyectista le da la capacidad de concebir y perfeccionar ides, pero al mismo tiempo de supervisar y ejecutarlas cuando sean llevadas a la práctica, por lo que podrás estar seguro de que la construcción se llevará a cabo como debe ser, desde el tintero hasta el concreto.

 

Estructura

Resulta una metáfora que no es coincidencia con su profesión, pues el arquitecto estructurará cada elemento del proyecto, organizando y planeando cada aspecto de éste para que puedas tener certeza del proceso que seguirá.

 

Gestión y administración

El arquitecto es también conocido como proyectista, lo que implica que no sólo se encarga de la construcción, sino de todo lo que conlleva cada proyecto. Esto incluye el papeleo y permisos pertinentes que puedas ser requeridos en distintas etapas, y podrás estar seguro, con un profesional haciéndose cargo durante todo el proceso.

 

Mayor valor inmobiliario

El contar con la participación de un arquitecto como jefe de proyecto, igual que en todas las áreas de diseño y creación, implica un valor agregado. A nadie le caería nada mal que su construcción aumente su valía, ¿o sí?